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Los MiG-23 cubanos en acción (misiones aire-tierra en Angola)

Rubén Urribarres


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Llegada a Angola

FAR
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A partir de 1984 la FAR en Angola recibe cazas  MiG-23ML y MiG-23UB, hasta llegar a la cifra de 50 aparatos.

Allí el grueso de sus misiones fueron de ataque a tierra. Estos excelentes cazas rusos, llamados "chorizos" por los pilotos cubanos, tenían el doble del radio de acción y carga de combate que los MiG-21 (llamados "salchichas").
MiG-23UB FAPA I-21 . Foto de Vasco Enrique, Air International
MiG-23UB FAPA I-21 . Foto de Vasco Enrique, Air International

De esta forma los MiG-23 se convierten en un importantísimo factor en la victoria cubano-angolana, siendo el azote de la UNITA en 1984-1987, y del SADF sudafricano al intervenir éste en 1987-1988.





Los MiG-23 cubanos en la campaña de 1987


Cuando en noviembre de 1987 Angola pide ayuda militar a Cuba tras la derrota de la ofensiva de la FAPLA "Saludando a Octubre", el mando cubano decide intervenir en la batalla de Cuito Cuanavale. Los primeros destacamentos acorazados y de artillería cubanos son enviados a Cuito desde Menongue, y avanzan los 200 km bajo la cobertura de los MiG-21 y MiG-23. Otra medida decisiva es mandar desde Cuba los mejores pilotos de MiG-23 en vuelos directos de Ilyushin Il-62M. Los MiG-23ML del Teniente Coronel Armando González "El Guajiro", son concentrados en Menongue y actuarán desde esta base aérea, junto a los MiG-21bis. Otro escuadrón entero de MiG-23ML es enviado de Cuba en el buque "Las Coloradas". La primera tarea de los MiG-23ML, es cubrir el repliegue de la FAPLA hacia Cuito Cuanavale. 
 
  MiG-23 con los colores de la FAPA. La imagen refleja un MiG-23MF, que en realidad no estuvo en Angola, sino sólo los ML y UB. (Dibujo de Chris Banyai-Riepl)
MiG-23 FAPA
MiG-23 de Albatros
  Varios MiG-23 cubanos en las calcomanías de Albatros. El texto sobre el segundo, con el número 210, supone un MiG-23MS cubano en Angola, versión que tampoco estuvo ni en Cuba ni en Angola.  El dibujo refleja un MF (como el de arriba), cuando debiera ser un ML

Con la aparición de los MiG-23ML en el sur de Angola la FAR conquista la superioridad aérea sobre la SAAF, la cual el 27 de setiembre pierde su primer Mirage F1 derribado por MiG-23ML, desde lo cual la SAAF evitaba contacto directo con los MiG-23. De noviembre de 1987 a enero de 1988 los MiG-21 y MiG-23 de la FAR hacen más de 1,000 misiones de combate en apoyo de la FAPLA y frenando el avance del SADF y la UNITA hacia Cuito Cuanavale, obligándolos a moverse sólo de noche, y a enmascararse muy bien de día. Ya el 5 de enero de 1988 el soldado sudafricano V.W. Beling escribía en su diario (ocupado luego de la derrota sudafricana en el combate de Tchipa el 27 de junio de 1988): 
 

"Hoy ha sido un día aburrido, al levantarnos tuvimos una marcha de iglesia, despues sólo tuvimos el resto del día. Todo el día estamos huyendo de los MiGs. Corremos hacia nuestros huecos y nos sentamos ahí hasta que se van. Entonces volvemos a la red de enmascaramiento...." (1)

El 15 de diciembre de 1987 el SADF comienza la "Operación Hooper", con el objetivo de destruir junto a la UNITA a la agrupación de la FAPLA en Cuito Cuanavale. Sus obuses enmascarados G5 y G6 con 42 km de alcance, inician el hostigamiento de la base aérea de Cuito, lo cual obliga a sus defensores a limitar el  empleo de la base aérea por los MiGs, aunque los helicópteros Mi-8 y Mi-24 siguen operando desde allí. Pero con sus intensos bombardeos, los MiGs permiten ganar un vital tiempo para preparar la defensa, y con ello los MiG-23 comienzan a convertirse en factor decisivo de la batalla. 

Papel de los MiG-23 en la defensa de Cuito Cuanavale


Esta fue la batalla más grande en la historia del Africa negra, y tuvo consecuencias que decidieron la guerra a favor del lado cubano-angolano. El SADF y la UNITA realizan varios intentos de romper las defensas de Cuito Cuanavale. El 13 de enero por la mañana se produce el primer gran ataque, pero se encuentran con una defensa inesperada, y sólo logran avanzar 3 km en algunos puntos.
MiG-23ML FAPA-436
MiG-23ML FAPA C-436 con cuatro bombas FAB-250 de 250 kg y un tanque PTB-600 de 600 litros
Ese día era tormentoso, con torrenciales aguaceros, y los sudafricanos pensaron que los MiGs no despegarían. Por eso se agruparon abiertamente para efectuar un segundo ataque por la tarde, sin enmascararse y en estrechas formaciones de blindados. Este error lo pagan caro. El tiempo mejora ligeramente, y de inmediato despegan de Menongue los MiG-21bis y MiG-23ML cubanos lidereados por el Coronel Humberto Trujillo, con 1 tonelada de bombas cada uno. Ellos sorprenden a la agrupación del SADF, y le causan cuantiosas bajas, destruyendo numerosos equipos. Para aprovechar la ocasión despegan de nuevo los MiGs otras dos veces, esta vez con 2 toneladas de bombas cada uno, y escoltados por 4 MiG-23ML con misiles R-24 y R-60 por si aparecen los Mirage F1 de la SAAF. Los MiGs hacen esa tarde 22 misiones, machacando con 32 toneladas de bombas al SADF, que pierde numerosos equipos pesados. Tras este bombardeo, el SADF desiste del ataque, y se retira de la zona de combates para reponer fuerzas, tras perder 7 tanques Olifants, varios blindados Elands y otros vehículos por el fuego de la artillería, los T-55 y los MiG-21bis y MiG-23ML de la FAR. 
Mapa de Angola con bases aereas

Tres días después, el 16 de enero el Coronel Trujillo y el Teniente Coronel Armando Gonzáles realizan una misión de exploración con MiG-23, y descubren un Olifant solitario, a varios km al este de Cuito Cuanavale. Siguiendo sus huellas, encuentran una agrupación del SADF enmascarada, con tanques, blindados, obuses y camiones. Los MiGs siguen de largo, para hacer creer al enemigo que no fueron descubiertos, y a 25 km de distancia suben a 7,000 m para llamar y esperar al grupo de choque de 4 MiG-23ML con bombas. Al llegar el grupo, los seis MiG-23ML se lanzan en una picada de 60° al enemigo, lanzando varias toneladas de bombas, y ascendiendo de la picada con 7 Gs de sobrecarga. Los sudafricanos sufrieron tal sorpresa, que no se defendieron con sus misiles ni cañones. Los fragmentos de la técnica enemiga ascendieron a 300 m de altura.
 
Vehiculos del SADF destruidos por MiG-23
MiG-23ML con racimos de cohetes UB-32
La moral de los cubanos siempre fue alta
Casas destruidas por artilleria sudafricana
Vehículos del SADF destruídos por ataques de MiG-23 por Cuito el 13 de enero de 1988 (Humberto Trujillo, "Trueno justiciero")
MiG-23ML se reabastace de combustible. Bajo las alas racimos de cohetes UB-32
La moral de los cubanos siempre fue alta. Técnicos colocan un misil R-24R al MiG-23ML (César Gómez, "Viaje al centro de los héroes")
La zona civil de Cuito Cuanavale era bombardeada por los G5 sudafricanos, y su población tuvo que ser evacuada (César Gómez, "Viaje al centro de los héroes")

El enemigo necesita todo un mes para reponer fuerzas tras su primer fracaso, y el 14 de febrero de 1988 las fuerzas del SADF y la UNITA inician un segundo ataque a las defensas de Cuito Cuanavale. A las 9.30 h de la mañana los MiG-23 de Juan Pérez y Eladio Avila detectan el enemigo avanzando en formación de combate. De inmediato despegan otros 5 MiG-23ML, descargando sus bombas en medio de las líneas enemigas. El ataque enemigo es rechazado, pero a las 13.30 h se repite. Fuerzas de hasta tres batallones del SADF y seis de la UNITA avanzan apoyados por más de 100 blindados de varios tipos, entre ellos 40 tanques Olifants. Con tal superioridad de fuerzas, logran romper la defensa de la 59° Brigada angolana, pero son detenidos por un audaz contraataque de 8 tanques T-55 cubanos, y los sudafricanos pierden 10 Olifants, retirándose. La FAR contribuye al rechazo del ataque enemigo, cumpliendo los MiGs 35 misiones de apoyo aéreo con bombas, y 14 de cobertura aérea. Días después, el 20 de febrero, se repite el ataque con los tanques Olifant, blindados Eland, Ratel y Casspir, que fue rechazado de nuevo con el apoyo de los MiG-23. Ese mismo sábado 20 de febrero por la mañana, la SAAF tiene otra pérdida dolorosa, cuando los cubanos derriban otro Mirage F1AZ SAAF-245 (del mayor Edward R. Every), con llos cañones de 23 mm de la Shilka ZSU-23-4 de Juan y José, y el misil Strela-3 (SA-14) del cohetero Ernesto. 
 
Gracias a los tecnicos no hubo MiG-23 de baja
SA-13 derriba a Mirage F1
Operador aéreo
El personal de tierra trabajó arduamente. Ningún MiG-23 estuvo de baja durante la campaña final de 1988
Sistema antiaéreo cubano Strela-10 (SA-13) en Cuito. Los sudafricanos le abjudican la pérdida de su Mirage F1AZ del 20 de febrero de 1988  (La guerra de Angola)
Restos del Mirage F1AZ del major Edward Every derribado el 20 de febrero por ZSU-23-4 y Strela-3 cubanos (César Gómez, "Viaje al centro de los héroes")
Los pilotos eran ayudados por los operadores de tierra durante los combates

El 25 de febrero por la madrugada el SADF y la UNITA inician otra fuerte ofensiva, iluminándose con bengalas. Sin embargo, caen en los nuevos campos de minas, y bajo el fuego de los cañones de 130mm cubanos y los T-55. En la oscuridad su infantería y blindados se detienen confundidos, y avanzan lentamente con grandes pérdidas. Los MiG-21 y MiG-23 hacen 52 misiones desde Menongue, arrojando 26 toneladas de bombas al enemigo, cuyo ataque de turno es rechazado. 

Este día 25 de febrero se producen los últimos encuentros aéreos de los MiG-23 en la guerra. Durante febrero comienza la caza de los obuses G5 y G6, que hostigaban todo el tiempo a las tropas por Cuito. Anteriormente los MiG-23ML salían a atacar estos obuses, guiándose por las indicaciones de los angolanos o rusos. Pero esta información era inexacta, o retrasada, y no los encontraban. Los sudafricanos se enmascaraban muy bien, y dejaban de disparar cuando detectaban en despegue de los MiG-23, además de que también todo el tiempo cambiaban de posición. Entonces el mando de la aviación cubana organiza su propia fuente de información, explorando la zona con parejas MiG-23ML, que debían llamar al grupos de apoyo de MiG-23. A mediados de febrero el Coronel Trujillo detecta un cañón G5 por el río Chambinga, y en vuelo rasante le lanza bombas con paracaídas, luego llegan los demás MiG-23, que destruyen la pieza. El 21 de febrero el Coronel Trujillo junto al Coronel Luis Alonso Reina organiza la exploración aérea contra los G5. Desde entonces los sudafricanos son más cuidadosos, se tienen que retirar al alcance máximo de sus piezas (disminuyendo la puntería), y cada vez que detectan el despegue de los MiGs de Menongue, dejan de disparar y se enconden. Los obuses son en buena medida neutralizados por los MiG-23ML. Un soldado sudafricano reconoce: 
 

"Los MiGs eran el gran problema en Angola. Nosotros no podiamos usar nada contra ellos, y la FAPLA (con apoyo de Cuba y Rusia) tenian efectivamente la superioridad aerea. Un sargento de G5 (Artilleria) me dijo: "Cuando los MiGs estan en el aire, la guerra se detiene". Los G5 y lanzacohetes multiples tenian que ser cuidadosos en hacer fuego en dias claros, porque sus posiciones se detectaban, y venian los MiGs a cazarlos" (2)
Cazas MiG-23ML
MiG-23ML cubano con misiles R-60 y R-24
MiG-23ML
Pareja de cazas MiG-23ML FAPA C-454 y C-436
MiG-23ML cubano en Angola, con dos misiles R-60M y dos R-24T. 1988
 MiG-23ML en Angola, 1988 (Humberto Trujillo, "Trueno justiciero")
Este MiG-23ML acaba de soltar su paracaídas al aterrizar

El último ataque enemigo a Cuito Cuanavale. La Victoria


El 1 de marzo de 1988 se produce el quinto ataque a las defensas angolano-cubanas por Cuito Cuanavale. Ese día el SADF pierde 20 muertos y 59 heridos, según sus radiocomunicaciones monitoreadas desde el lado cubano. El SADF y la UNITA demoran en reponerse 1,5 mes, y el 23 de marzo inician el último intento de avance por Cuito Cuanavale, que termina con otro gran fracaso, conocido como "El desastre de Tumpo". Para entonces la defensa de Cuito ya había sido reforzada con tropas regulares cubanas. Tras horas de combate, el enemigo comienza a retirarse a las 16.00 horas, con grandes bajas, y la pérdida de cuantiosa técnica en manos cubano-angolanas, entre ellos 3 tanques Olifants. La aviación apoya intensamente la defensa de Cuito. Para elevar la efectividad de sus golpes, la artillería cubana lanza proyectiles fumígenos en medio de las líneas enemigas, marcánle el objetivo exacto a los rasantes MiG-21 y MiG-23. Ese día el combate fue tan intenso, que los sudafricanos dispararon 700 proyectiles de 155 mm de G5, 36 cohetes de Walkirie, y 66 granadas de mortero. 

El fracaso definitivo del SADF ante Cuito Cuanavale, en su mayor batalla de su historia, tiene varias consecuencias. Una de ellas es que la SAAF desiste seguir participando activamente en la guerra, hasta que no reciba nuevo equipamiento, pues sus Mirage F1AZ con misiles Kukri son netamente inferiores al MiG-23ML con misiles R-24/R-60. Ese mismo día 23 de marzo los Mirage F1AZ de la SAAF se ven obligados a hacer su último 683 vuelo de combate en la campaña, abandonando a sus tropas terrestres y dejando definitivamente el aire en manos de los MiG-23ML, que seguirán machacando impunemente al SADF y la UNITA. Sólo de enero a marzo de 1988 los MiGs cubanos cumplen 1,283 misiones de vuelo por Cuito Cuanavale, realizando 722 misiones de bombardeo y 561 misiones de cobertura aérea, arrojan 358 t de bombas y 4,000 cohetes S-5, además de otras municiones, causando inmensas pérdidas en hombres y equipos. Aunque oficialmente el SADF reconoció sólo 31 muertos durante Cuito Cuanavale, fuentes extraoficiales sudafricanas admiten que tuvieron 715 muertos. 
 
Olifant destruido en Cuito Cuavavale
Olifant caido en campo de minas
Cubanos junto a Olifant capturado
El general Cintra Frias examina un Olifant capturado
Tanque Olifant del SADF destruído en Cuito Cuanavale (Foto de "La guerra de Angola")
Este Olifant fue capturado tras caer en un campo de minas (La guerra de Angola)
Soldados cubanos posan junto a uno de los Olifants de trofeo (César Gómez, "Viaje al centro de los héroes")
El General Cintra Frías satisfecho maneja uno de los Olifants capturados (La guerra de Angola)

La ofensiva hacia Namibia 


Desde el comienzo de la campaña a fines de 1987, el mando cubano traza su plan estratégico. Mientras el SADF sería entretenido en la trampa de Cuito Cuanavale, las FAR cubanas lanzarían una gran ofensiva hacia la frontera con Namibia. Los MiG-23ML cubren el avance cubano, pero la distancia a volar desde sus bases en Menongue y Lubango aumenta, mientras que los rusos, asustados por posibles acciones cubanas en Namibia, limitan la cantidad de tanques de combustibles adicionales suministrados para ellos. Por eso el 20 de marzo de 1988 el mando cubano comienza la construcción de un nuevo aeródromo en Cahama, a 60 km de Namibia, con recursos traídos de Cuba. Las brigadas constructoras cubanas realizan la hazaña de terminar un excelente aeródromo con dos pistas asfaltadas de 2,700 y 2,500 m de largo y 30m de ancho en tiempo récord de 70 días. El 13 de marzo aterrizan allí los primeros MiG-23ML. Desde este momento, toda la zona norte de Namibia está bajo el radio de acción de los MiG-23ML, incluyendo aeródromos de la SAAF, elemento que con fuerza presiona sicológicamente a los sudafricanos. 
 
  El aeródromo de Cahama, construído  en tiempo récord de 2 meses a 60 km de la frontera.  Desde aquí los aeródromos de la SAAF en el norte de Namibia se ponen al alcance de los MiG-23ML, elemento que sirvió de presión sicológica al final. De aquí despegan algunos de los MiG-23ML que atacaron Calueque
Aerodromo de Cahama para los MiG-23

El 4 de mayo de 1988 se produce el primer combate en el sur con el enemigo, cuando una compañía de exploración cubano-angolana del teniente Giomar Fernández, con 81 hombres (60 cubanos y 21 FAPLA) derrota en una emboscada a la  2° Compañía del 101° Batallón del SWATF, causándoles 30 bajas y 1 prisionero, 5 Casspir destruídos y 1 capturado. La columna enemiga sale huyendo por la carretera hacia Namibia, pero es alcanzada por los MiG-23ML que despegan de Lubango, y golpeada duramente de nuevo, causándole grandes pérdidas, con lo que casi deja de existir. El siguiente encuentro fue el 22 de mayo por Tchipa (pueblo a 55 km de la frontera). Una patrulla de exploración cubano-SWAPO choca con una columna de blindados del SADF. El enemigo ataca la pequeña patrulla confiado en su superioridad, mata a dos cubanos, pero llegan de nuevo los MiG-23ML. Cuatro de ellos golpean al enemigo, que se retira con fuertes bajas. Al día siguiente cerca de ese lugar el SADF cae en otra emboscada, y deja abandonados intactos 3 vehículos artillados Unimog. Por los documentos ocupados, se conoce que la unidad derrotada era parte del batallón 32° "Búfalo", tropas élites del SADF. 
 
  Boina de uno de los muertos del 101° Batallón enemigo, tras su derrota por Donguena el 4 de mayo de 1988

El 27 de junio de 1988 a las 5.00 h una patrulla de exploración cubana junto a algunos combatientes SWAPO, con 30 hombres en 3 BMP-1, embosca en el camino 15 km al sur de Tchipa a un destacamento avanzado del 61° Batallón Mecanizado, también tropas élites del SADF, con 70 hombres en 8 blindados Ratel. Los sudafricanos son sorprendidos y pierden 5 Ratel (cuatro destruídos y uno capturado intacto), y tienen 20 muertos. Ellos envían una columna de refuerzo a su derrotada unidad, pero a las 10.45 de la mañana dos MiG-23ML piloteados por el capitán Gustavo Clavijo y su número, salen de Lubango y la encuentran en movimiento a 30 km al sur de Tchipa, causándole numerosas pérdidas, y retroceden. Pero lo principal llegaría horas después. Estos choques desencadenan la contundente respuesta cubana ese mismo día, con el golpe de los MiG-23ML al SADF en Calueque, que pone fin a la guerra. 
 
Las bien pertrechadas tropas cubanas avanzan hacia Namibia
Soldados cubanos y uno de los blindados Casspir capturados el 4 de mayo por Donguena (La guerra de Angola)
Vehículo artillado Unimog del SADF, capturado por fuerzas cubanas por Tchipa (La guerra de Angola)
Soldado cubano examina armas y municiones capturadas al SADF (La guerra de Angola)

Los MiG-23 golpean Calueque y Sudáfrica pide la Paz


Ese 27 de junio de 1988 pasaría a la historia de la guerra de Angola. Las fuerzas cubanas se acercaban a la frontera, cuando el 7 de junio de 1988 Fidel Castro advierte al mando cubano, que según informes de inteligencia, la SAAF planifica un golpe por sorpresa, y ordena que los MiG-23 estén listos a iniciar ataques de respuesta a objetivos en Namibia o cerca de la frontera, como los aeródromos de la SAAF (Ruacana, Oshakati, Ondangwa) o el complejo hidroeléctrico fronterizo de Calueque-Ruacaná. Esto serviría de advertencia a Sudáfrica de que si no acepta la paz, la guerra pasaría ahora a Namibia.

Para hacer el reconocimiento de los posibles objetivos de ataque, el 8 de abril de 1988 despega de Lubango un MiG-23UB piloteado por el Coronel Humberto Trujillo, con el Capitán Francisco Mengana de Jefe de fotógrafo. Iba acompañado por el MiG-23ML del Capitán Luis Gonzáles Pardo de número. Eran cubiertos por una segunda pareja de MiG-23ML que los acompañaba. La primera pareja de MiG-23 pasa rasante a 30 m de altura de la base aérea de Ruacaná, le hace varias fotos ante los soprendidos soldados sudafricanos, y luego pasan sobre Calueque, registrando la base sudafricana. El martes 13 de abril se repite el vuelo con todo éxito. Ninguna de las dos veces los sudafricanos abren fuego antiaéreo. El detallado material fotográfico reunido fue enviado a La Habana, donde se planifica el ataque. Los MiG-23 de Trujillo y Gonzáles llevaban en su vuelo tanques de combustible adicionales, que debían dejar caer vacíos al girar en territorio enemigo. Los técnicos habían escrito en los tanques: "Remember Cuito"
 
Trujillo despues del vuelo
Se carga bomba de 500kg
Base aerea SAAF en Ondangwa
El Coronel Humberto Trujillo y su esposa en Menongue, después del vuelo de exploración sobre las bases de la SAAF y SADF (Foto de Humberto Trujillo, "Trueno justiciero")
Técnicos cubanos en Angola colocan una bomba FAB-500 de 500kg bajo el MiG-23ML. Cada caza arroja sobre Calueque 4 bombas de éstas
Hilera de Mirage F1 de la SAAF en su base de Ondangwa, Namibia. La base iba a ser uno de los próximos objetivos de los MiG-23ML cubanos

Tras los choques por la frontera del 27 de junio de 1988 descritos arriba, se realiza la planificada respuesta. Según el plan, este día a las 13.00 horas, 11 MiG-23ML atacan con 16 toneladas de bombas y destruyen el complejo fronterizo de Calueque, que estaba protegido por tropas sudafricanas y era uno de los puntos de concentración del SADF. El complejo daba agua y electricidad a gran parte de Namibia, por lo que era un objetivo de importancia estratégica  para Sudáfrica. 

El ataque se llevaría a cabo por dos escuadrillas del regimiento de MiG-23 de Lubango, con 4 MiG-23ML cada una, al mando del teniente coronel Manuel Arias y el mayor Mauricio López. Cada caza llevaba cuatro bombas de demolición FAB-500 de 500 kg. Se acercaba la hora de despegar, pero los dos cazas de la pareja del capitán Gustavo Clavijo no estaban preparados aún (ellos bombardearon poco antes a las 11.00 al SADF por Tchipa -ver arriba), los técnicos se esforzaban, pero en 1 hora no les daba tiempo a prepararlos. Por eso el  Coronel Carlos Lamas (jefe de tropa de la DAAFAR), decide incluir en su lugar a una pareja de Cahama, la del mayor Jorge Rodríguez Marquetti y el teniente Carlos Palacios. Seis cazas despegarían de Lubango y dos de Cahama. Otros dos MiG-23ML del mayor Zequeira y el Capitán Alba se mantienen patrullando sobre Cahama como cobertura aérea en previsión de la posible aparición de la SAAF, armados con misiles de medio alcance R-24R y de corto alcance R-60M. 
 
Varios MiG-23ML y un MiG-23UB FAPA veteranos de la guerra. La letra C indica "Caza", y la I "instrucción" (Foto: Vasco Enrique, Air International)
Varios MiG-23ML y un MiG-23UB

A las 12.30 los MiG-23ML encienden sus motores. Los cazas despegan por parejas, y se dirigen hacia el sur en vuelo rasante a 20-30 metros del suelo evadiendo los radares a 1,000km/h de velocidad. Al acercarse a la  frontera giran 100° hacia el noroeste, para sorprender a los sudafricanos desde la dirección opuesta. Los MiG-23ML logran la sorpresa total. Cerca del objetivo dan un salto enérgico, para tomar altura y luego atacar en picada de 30°. La primera escuadrilla del mayor Mauricio López  junto a Torres, Godoy y Guzmán, pica por parejas exactamente a las 13.00 sobre Calueque. Ellos destruyen la cabecera del puente junto a las compuertas, la sala de máquinas y los motores de la grúa. Luego llega la segunda escuadrilla del teniente coronel Manuel Arias, con el capitán Orlando Carbó, el mayor Jorge Rodríguez Marquetti y el teniente Carlos Palacios. Para entonces el objetivo estaba cubierto por el humo y las llamas, de los destruídos transformadores saltaban chispas y la conductora de agua a Namibia estaba destrozada. Ellos rematan al enemigo. El mismo jefe de la FAR Coronel Pedro Pérez sobrevuela personalmente el lugar minutos después, en un MiG-23UB junto al teniente coronel Vega Toscano, para la exploración posterior de los resultados del bombardeo. 

Los sudafricanos sufrieron tal choque sicológico, que abandonaron el complejo inmediatamente. A la semana una avanzada de T-62 cubanos llegaba a Calueque, y se encontraron con las impresionantes huellas del bombardeo. Por doquier había huellas del golpe aéreo y de la estampida presurosa de los sudafricanos, varios Casspir volcados y calcinados, sangre y pedazos de carne, fragmentos de uniforme en los árboles, pertrechos bélicos y conservas esparcidas, escombros de los edificios y de máquinas. Las bombas dañaron gravemente el complejo, y causaron importantes bajas a las tropas sudafricanas. El SADF tenía un campamento oculto en la base del puente, que fue blanco de las FAB-500. Varios blindados Casspir saltaron por los aires. Una de las bombas dio de lleno en un albergue de soldados sudafricanos, y lo destruyó totalmente junto a sus habitantes, víctimas de la metralla y la onda expansiva. Aunque el SADF, como es habitual, admite oficialmente sólo 13 muertos, el análisis de los restos y los daños en el lugar, permite calcular que sus bajas podrían alcanzar hasta unos 50 muertos y 100 heridos. Como escribieron los mismos sudafricanos en idioma afrikaans sobre una pared de Calueque antes de irse: "Los MiG-23 nos partieron el corazón". El enemigo se vengan en el papel, inventando el supuesto derribo de un avión por cañón Ystervark de 20 mm, aunque en realidad todos los 11 MiG-23ML regresan a casa sin novedad, y ninguno de los MiG-23 fue ni siquiera tocado. 
 
Las compuertas de Calueque destruidas
Blindado sudafricano destruido por los MioG-23 en Calueque
Clavijo y Palacios en el MiG-23ML
Los MiG-23 nos partieron el corazon
Un soldado cubano hace guardia en Calueque junto a las  compuertas destruidas del río Cunene (Foto de "La guerra de Angola")
Uno de los blindados Casspir destruídos por los MiG-23ML en Calueque. Los restos humanos llegaron a 300m (Fota de "La guerra de Angola")
Los capitanes Clavijo y Palacios participaron en los golpes finales al enemigo, aquí en uno de aquellos MiG-23ML
El tácito reconocimiento del enemigo: "Los MiG-23 nos partieron el corazón" (Humberto Trujillo, Trueno justiciero)

El próximo golpe aéreo de la FAR estaba planificado para barrer a la SAAF de sus bases en el norte de Namibia con golpes de MiG-23, si el SADF insistía en seguir resistiendo. Este ataque a la SAAF ya había sido planificado detalladamente por el mando de la FAR desde 1986. 

La misma noche del día ataque de los MiG-23ML a Calueque el 27 de junio de 1988, los sudafricanos llaman al mediador norteamericano Chester Crocker, pidiendo que intercediera por un cese al fuego con La Habana, y proseguir las negociaciones de paz. Por ellas los sudafricanos se ven obligados a salir de Angola en agosto de 1988, y a firmar la paz el 24 de diciembre de 1988, garantizando la salida de Namibia en 1989. La humillante derrota en Angola fue uno de los factores que hunden a Sudáfrica en una profunda crisis política, que termina con la democratización del país. Tras cumplir su misión victoriosamente, las tropas cubanas salen de Angola en 1989-1991. 

En toda la guerra los medios antiaéreos sudafricanos y de la UNITA fueron débiles. Sin embargo, su propaganda reclama derribar 25 MiG-23 en la guerra, hasta 1988. En realidad, la FAR en 4 años de operaciones del MiG-23 y miles de vuelos, perdió solamente unos 9 MiG-23, incluyendo los perdidos por accidentes. Después del final de la guerra en 1988, parte de los MiG-23ML son enviados de regreso a Cuba, el resto se queda en Angola. El MiG-23ML del Museo de la DAAFAR en La Habana, es un veterano de Angola. 

Fuentes


1-Humberto Trujillo. "Trueno justiciero". Ediciones Verde Olivo. La Habana, 1998, pág.133
2-Barry Fowler, "Pro Patria". United Kingdom: Sentinel Projects, 1995
3-Pedro Prada. "El puñetazo de Stevenson". Revista Verde Olivo, 12/1989
4-La guerra de Angola. Editora Política. La Habana, 1989
5-Revistas cubanas Bohemia, Verde Olivo, (varios números)
6-Archivos del autor
Otras:
1-Humberto Trujillo. "Trueno justiciero". Ediciones Verde Olivo. La Habana, 1998
2-Enrique Carreras. "Por el dominio del aire". Editora Politica, La Habana, 1995
3-César Gómez Chacón. "Cuito Cuanavale: Viaje al centro de los Héroes". Editorial Letras Cubanas. La Habana, 1998
4-Luis Báez. "Secretos de Generales". Editorial Si-Mar SA, La Habana, 1996
5-Roger Ricardo. "Trincheras en el aire", Bohemia, 02.09.1988
6-Pedro Prada. "El puñetazo de Stevenson". Verde Olivo, 12/1989.
7-Vladimir Ilyn. "Tarjeta de visita de la aviación francesa", Krylia Rodiny, Moscú, 3/1994
8-Vladimir Ilyn. "MiG-23: largo camino hacia la perfección", Aviatsia y Fakty, Kiev, 2/2000
9-Guennady Volosko y Mijail Levin "El Mirage intermedio", Krylia Rodiny, Moscú, 3/1996
10-"Aviones de combate de Rusia", Aviatsia y Kosmonavtika, Moscú, 8/1997
11-"Aviones de combate de la VVS de Rusia", Aviatsia y Kosmonavtika, Moscú, 8/1999
12-"MiG-23: Wersje mysliwskie", Varsovia, Polonia, 1999
13-"MiG-23MF, Przeglad Konstrukcij Lotniczych", Varsovia, Polonia 1992
14-La guerra de Angola, Editora Política. La Habana, 1989
15-Barry Fowler, "Pro Patria", United Kingdom: Sentinel Projects, 1995
16-Discurso pronunciado por Fidel Castro Kingston, Jamaica, el 30 de julio de 1998
17-Revistas cubanas Bohemia, Verde Olivo, (varios números)
F-16 Combat Legacy - Derribo del Mirage F1 por Rivas
Aircraft Downed during the Cold War: Derribo del Mirage F1 por Rivas
MiG-23  Vladimir Ilyn. Airwar.ru. MiG-23 cubanos en Angola. Derribo del Mirage F1 por Rivas en detalle (en ruso)
MiG-23 Andrei Fomin. Air Fleet. MiG-23 cubanos en Angola
MiG-23 cubanos en Angola. Derribo del Mirage F1 por Rivas en detalle (en ruso)

  Ver también:
Los MiG-15 de Cuba
Los MiG-17 de Cuba
Los MiG-19 de Cuba
Los MiG-21 de Cuba
Los MiG-21 cubanos en acción
Operación Pico: Los MiG-21 cubanos sobre la República Dominicana
Los MiG-17 y MiG-21 cubanos en Etiopía (Ogadén)
Los MiG-23 de Cuba
Los MiG-23 cubanos en acción (misiones aire-tierra en Angola)
Los MiG-23 cubanos en acción (misiones aire-aire en Angola)
Los MiG-29 de Cuba

  Enlaces externos:
Foro Militar Cubano
El caza MiG-29
Los MiG-29 Fulcrum de la Fuerza Aérea Revolucionaria de Cuba
Los MiGs cubanos
MiG-23 cubanos sobre Venezuela
Cuba en Africa, Guerra de Angola

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